miércoles, 13 de diciembre de 2006

London

Este fin de semana ha sido especial. Mi archienemigo Añil Manchego, Óscar -aka. Alambres- y yo nos montamos en un avión y fuimos a hacerle una visita a nuestro amiguete Carlos -aka. Charlie, Coco, José Luis López Vázquez, Tigre, etc., etc...-. Destino: Londón, tilde incluída.

Ha sido un fin de semana de escapada, muy entretenido. A decir verdad, se me ha hecho tan corto que parece que lo haya soñado. Tengo una colección de imágenes en la cabeza, como si hubiera hojeado una revista de fotografía... Me ha gustado.

Muchos viajes terminas recordando lo bueno o malo que era el hotel, la paliza de andar, el buen o mal trato de los lugareños, la comida... esas cosas que al fin y al cabo forman parte de los viajes. Sin embargo en otros, pese a que tambien se pueden relatar esas mismas cosas, sólo puedes recordar el buen sabor de boca que te han dejado los sitios que has visitado, y sobre todo lo bien que estabas de cuerpo presente en ese momento.

Son viajes que al relatarlos no puedes separar los que has visto con lo que en ese momento has vivido. Sensaciones personales, que al comparar experiencias con otras personas que han estado en los mismos lugares, te das cuenta que no lo percibís de la misma manera. Es fácil que no pares de hablar de un sitio que te encantó, cuando otros que lo han visto no le dieron mucho valor; o al contrario, que oigas de las maravillas de sitios que había que visitar y que tú ni te percataras o sólo vieras lo que en tantas fotos de catálogos te has acostumbrado a ver.

Nada de esto es misterioso. La explicación es muy sencilla: Esto ocurre siempre que viajas con los amigos idóneos. Y eso no será nunca lo mismo que ir a una ciudad en un autobús formando parte de un paquete turístico, que visita una lista programada de atracciones de obligada visita. O ir de viaje con un grupo de gente con intereses e inquietudes tan diferenciados que todos se mueven como una masa sin rumbo para ir a todos lados, sin gustar al final ninguno.

Cuando viajas con amigos a los que no tienes que convencer, que no te van a exigir, cuando se puede estar tranquilo que en cualquier momento se puede cambiar el plan sin que a nadie le moleste, y además se aporten buenas y prácticas ideas, da igual donde viajes: Será un éxito asegurado.

Me alegra saber que con estos amigos con los que estoy viajando, vaya donde vaya, nos lo pasaremos bien y volveremos cargados de anécdotas y buenas sensaciones. Y siempre con ganas de preparar el siguiente viaje.

Eso para mí, es lo más importante y lo que quería escribir en este post. Si alguien tiene curiosidad por saber qué es lo que hemos visto, seguro que en los enlaces de mis compañeros de viaje lo relatarán mejor. Sobre todo, porque ellos tienen mejor memoria que yo.

Por mi parte, sólo dejaré una de las fotos que hice al visitar el observatorio de Greenwich, donde hay una vista fenomenal de una parte de Londres, adornada con un laser verde que parte desde el mismo observatorio, señalando el meridiano famoso, y que se adentra por la ciudad hasta perderse a la vista. No olvidaré que llegamos con el tiempo pegado, a punto de cerrar el parque donde se encuentra, sin ninguna luz a nuestro alrededor y sin farolas encendidas. Sin embargo, la vista mereció absolutamente la pena:

Panorámica desde el observatorio de Greenwich

La imagen está photoshopeada para mejorarla, pero pretendiendo hacer justicia a la sensación en vivo de esa panorámica tan fabulosa.

Y ahora, a esperar al siguiente viaje. Seguro que también será inolvidable.

¡Hasta la próxima!.

6 comentarios:

supercoco dijo...

Joer tío, ni Tracy Lords chupaba tan bien las pollas... Me ha saltado una lágrima de la emoción. Yo también te quiero tío, de hecho, os quiero a todos!

Pues nada, me alegro mucho que os lo hayáis pasado tan bien, y de que coincidas conmigo en que el lugar da igual, y que lo que importa son las risas que te echas con los buenos colegas.

Cuando tenga un rato os pondré en mi blog el recorrido turístico que hicimos, por si alguno lo queréis repetir.

PS.: Es tan gonito cuando te dicen que te quieren... :')

anilmanchego dijo...

Yo creo que te está haciendo la pelota para poder ir otra vez, me parece.

Es un pelota, tambien elogia mis cocidos, y aun así luego va y se mete conmigo.

Cuando llegué a Toledo, estaba bebiendo champagne, parece ser que, como tardé tanto en llegar, estaba celebrando que me había quedado para siempre en London.

Odio a la humanidad, en especial, la qua habla inglés.

PD. Aclararé, que en realidad, me lo pasé bien. Por si hay equivocos...

Rabanero dijo...

Si me meto con vosotros, soy malo.
Si os digo cosas bonitas, soy un chupapollas.

Merecéis una muerte lenta y dolorosa...

Gaby dijo...

...estan muy locos los tres y me hacen divertir mucho

la foto es excelente



abrazos

Anónimo dijo...

Lisboa, Alemania, Alemania, Inglaterra: 4/4 grandes viajes... igual tiene algo de razón!
Además creo que intenta compensar lo de la araña pintamonas! O volver a ver a las can-can girls de Northampton o disfrutar de una típica hamburguesa inglesa, por no hablar del espectáculo de ver a nuestro querido anilmanchego disfrutar de un poco de techno, o intentando volver a casa, etc. etc. etc.
En fin tonterías varias que con la compañía adecuada resultan en un gran viaje!

Próximamente: Amsterdam -> Oktoberfest en coche (825km, 7h -teóricas claro- jajajaja) NO HAY HUEVOS!!!!

Alambres.

Rabanero dijo...

Si te has preocupado en mirar cuántos kilómetros hay y en cuántas horas llegamos, decir "no hay huevos" es como decir "¿cuando reservamos?".

Id contando con que necesitaremos un mes de recuperación después de eso... A mí con los moscosos, creo que me llega :)