miércoles, 11 de julio de 2007

Más vicio...

Hacía ya tiempo que no me viciaba con nada -desde los turbios días del Ogame-. Pero no podía fallar... con nada que tengo tiempo libre, termino cayendo en las telerañas de la caja tonta con teclas.

Tranquila, traigo refuerzos. El Dr. House está en camino.

Después de una breve escaramuza con el Command & Conquer: Tiberium Wars (unas semanitas luchando contra los Nod, y metido en una peli con Cameron, la ayudante del Dr. House y el humano malo de V), he caído de lleno en otro comehoras sin fin: Second Life.

Aún recuerdo el principio de la historia con amargura:

Todo ocurrió una aciaga mañana, cuando en pleno frenesí pre-electoral me desperté con la curiosa noticia de que el lider de IU, Gaspar Llamazares, estaba de campaña por un mundo virtual. Este hombre, por cierto, se le ocurre e intenta cualquier cosa a la desesperada, ya que nadie le hace ni puto caso en el mundo real.

Y tampoco es que tuviera éxito en esa tentativa. Dicen que no acertó a subir bien por las escaleras, posiblemente por el nerviosismo de dar un mitin ante más de diez personas... y aquí eran ochenta, todo un récord.

Ya había oído hablar de ese mundo de mentirijillas. Cómo no, se me ponían los pelos de punta pensando en la clase de fauna que se podía mover por ahí dentro, sin duda influenciado por las machaconas noticias de los informativos de que los chats y los juegos en red son un nido de asesinos pederastas travelos que te envían fotos de su ojete moreno. Sin embargo, si Llamazares había entrado y sigue pareciendo el mismo de siempre -lo poco que parece-, no podía ser tan peligroso, ¿no?.

Efectivamente. En Second Life también existen las canis.

Y maldito el día...

Ahora mismo no sólo conozco el mundo, sino que te puedo llevar de visita a zoos, parques de atracciones, planetarios y discotecas; también me disfrazo de cualquier cosa y me cambio de ropa más rápido que Clark Kent acudiendo al WC en una superdiarrea.

Si no lo habéis probado, haceros un favor y no entréis nunca. Y en el caso de que ya os haya avisado tarde, entonces buscad a Rabanero Oh en el directorio de usuarios, que ese soy yo. Y ya nos iremos por ahí de fiesta o a apedrear cibergatos.

Tengo que darme a las drogas, que yo creo que voy a salir ganando.

4 comentarios:

anilmanchego dijo...

Vaya, veo que cuando yo pensé que habías tocado fondo, aun se puede caer más bajo.

Pudrete en tu mundo virtual de megabits y megaflops, mientras que en la ventana, verás el cielo azul y los pajaros cantar.

Eres patético, seguro que el dia que, en el second life ese como se llame, cuando vayas a meterla en un enchufe trifásico revienta la .... central nuclear, y te jode el dia.

Espero sinceramente que te quedes enganchao en un bucle sin salida para siempre y nos dejes a la gente normal, aunque tengamos nuestras rarezas, vivir una vida normal y plena sin tu misera existencia.

Pensaba que no se podía caer más bajo, pero siempre se puede aprender de un infraser como tu, que aun por muy bajo que se esté, puedes rasgar el fondo, cual sabana de algodón y caer más bajo aun.

Pudrete cual Vicentín en "la gran revelación". Me das asco.

Un beso, con cariño desde el mundo real.

Y que dice tu madre que vuelvas a cenar.

Rabanero dijo...

Eres un puto desquiciado. Estás mal follao. Te odio.

Con cariño, tu archienemigo.

anilmanchego dijo...

Yo tambien te odio, desecho social...

Un besiño

supercoco dijo...

Venga Raba, confiesa, si te has metido en el second life es para hacerte informático, descargarte los últimos drivers virtuales para el pc virtual que te has comprado dentro y empezar a programar Third Life, un simulador de vida virtual con el que solo puedes jugar con tu personaje dentro de Second Life para hacerte pasar por el personaje virtual que realmente querías ser.

Embúclate y no salgas. Por cierto, que dice tu madre que te compró un cortauñas para algo. Ah, claro, como en la vida virtual no crecen, no te das cuenta de que ya pareces Lobezno...

Un beso en el orto.