domingo, 30 de marzo de 2008

Habemus Canis

Pues sí, tengo un perro nuevo. No es que a Suker le haya pasado nada, lo que sucede es que en breve me mudo a mi casa y me llevaré al nuevo de compañía.

Éste es el nuevo compañero (haz clic para ampliar):

Su nombre es Nero... Sí, ya sé que yo, siendo informático, no se me podría ocurrir otra cosa que llamarlo como al famoso programa de grabación de CD's y DVD's. Pero no van por ahí los tiros; de hecho, el nombre se lo ha puesto mi tío haciendo un juego de palabras.

Nero nació en una camada de 9 perros hace más o menos un mes (1 de marzo) en una casa abandonada en una huerta a las afueras de mi pueblo. De ese modo también es oficialmente rabanero, así que a mi tío se le ocurrió que le quedaría bien Nero. Y así se ha quedado.

Ya lleva conmigo una semana y media. Crece como el diablo, come un montón y, todo lo que come, lo mea y caga. Pero es un bandido -hasta lleva antifaz de serie- y la verdad es que me lo paso en grande con él.

Aquí otras dos fotos (haz clic en ellas para ampliar):

Pues así estoy, que no cago con el perrito. En breve él y yo nos iremos a nuestra nueva casita y tendremos que marcar nuestro territorio. Seguiremos informando...

3 comentarios:

supercoco dijo...

Bueno, si es cierto eso de que un perro se acaba pareciendo a su dueño, no tardará en salirle chepa al animalico...

(I love you too) :-)

xaelizious dijo...

Que mono, pero tronko, no le dejes mucho con el Suker ke no le va a enseñar nada nuevo, como a mi, que entoavia me dura el trauma infantil que me causo el pervertido de tu perro

J. R. Agenjo dijo...

Guau